Hoy te cuento Una verdad como un templo
El otro día veía un vídeo de una persona a la que admiro mucho.
Y con todas sus ganas y confianza, dijo algo que no es así.
Y lejos de sentirme decepcionada, entendí que aún no sabía que era de otra manera, pues estaba en el proceso de aprenderlo.
Lo dijo con tanta seguridad que me encantó.
Me vi tan reflejada.
Es como el bebé que se pone de puntillas sujetándose en la mesa y estira su espaldita para coger algo que quiere atrapar que está sobre la mesa, con garra, fuerza y pasión, casi sin saber qué es, pero con la certeza de que quiere ir a por ello.
Y eso es lo que muchas veces falta en nuestra vida: tenacidad, ilusión y persistencia para no darnos por vencidos ni resignarnos.
La vida no nos puede ganar, porque siempre va a pedir más de nosotros, porque sabe que lo podemos dar.
No es que no seamos suficientes, es que no sabemos elegir porque nos sentimos insuficientes.
¿Por qué siempre nos enganchamos a quien no nos elige?
Voy a hablar de algo que muchas personas aún no han descubierto.
No es que no sean lo suficientemente interesantes.
No es que no sean lo suficientemente guapas.
No es que no sean lo suficientemente especiales.
El problema nunca ha sido que no sean suficientes.
El problema es que no saben elegir.
Se quedan enganchadas a lo que las hace sufrir, pensando que si hacen algo más o se esfuerzan un poco más, finalmente las elegirán.
Pero aquí está la verdad incómoda:
Las relaciones no se consiguen “haciendo más”.
Se consiguen siendo la persona que alguien quiere elegir.
Y si siempre atraen lo mismo, es porque siguen operando desde el mismo sistema.
Un abrazo,
Joana
PD: Si quieres recibir más consejos de relaciones y vida como este de regalo cada día para sentir más alegría y estabilidad emocional es aquí 👉 https://www. joanaferrero.com/regaloycartas
Si quieres trabajar conmigo vamos a ello ya, cuéntame qué quieres conseguir y te digo cual es el plan perfecto para ti, escríbeme por WhatsApp. y cuéntame qué sientes para hacer un plan para ti.

0 comentarios